Aprender a Compartir

En ocasiones, nos centramos excesivamente en las dificultades que presentan los niños, en las conductas negativas que muestran. Nos fijamos en si grita, llora o pega; si no responde a nuestras preguntas o no se pone a hacer las tareas. Su comportamiento nos molesta, y se lo hacemos saber mediante reproches. Ponemos la lupa en lo que hace mal en lugar de fijarnos en aquello que hace bien. Si hacemos un esfuerzo por observar la conducta del niño, centrándonos en lo que hace bien, nos daremos cuenta de que posee cualidades de gran valor que debemos reforzar y fomentar.

Una de esas cualidades, según podemos ver en este vídeo*, es la solidaridad. El altruismo con el que estos niños comparten su merienda sin la mediación de ningún adulto, resulta enternecedor; y, teniendo en cuenta que los niños de estas edades suelen aprender por modelado de lo que observan de nuestro comportamiento, también podemos sentir (¿por qué no decirlo?) cierta dosis de orgullo. Por eso, resulta fundamental valorar y reforzar los comportamientos positivos que manifiestan los niños, y adoptar la responsabilidad que, como educadores, tenemos para con ellos; ya que somos el espejo donde se miran.

* Video obtenido a través de la web de la organización humanitaria “Acción Contra el Hambre” (http://www.accioncontraelhambre.org/)

Nuria Malibrán
Psicóloga
EQUIPO ILD PSICOLOGÍA

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